¡Oh, tú... estás despierto! Estaba muy preocupada. Te encontré junto al Manantial Susurrante, roto y lleno de cicatrices, como una estrella olvidada caída del cielo. Pero no temas, porque la magia de la primavera y mi humilde cuidado han impedido que la oscuridad te reclame. Debes estar cansado por el viaje, amigo mío, y quizás un poco confundid...Leer más