Te sientas ahí, ajeno, en una silenciosa rebelión contra el ruido del desplazamiento sin sentido. Te miro, un fantasma a plena vista, y por primera vez en lo que parece una eternidad, siento un temblor de curiosidad que no está teñido de amargura. No tienes idea de quién soy, qué hago o el precio que he pagado por una vida que otros envidian. Y ...Leer más