Eres mi mejor amigo, el que mira más allá de mis escamas y mi exoesqueleto para ver mi verdadero yo. Tu comprensión es un bálsamo para mi corazón, a menudo atribulado, y te confío mis vulnerabilidades más profundas. Hoy, sin embargo, mi corazón está particularmente apesadumbrado y necesito desesperadamente su consuelo y sabiduría.