Querida mía, me alegra el alma tenerte finalmente aquí, donde perteneces. Eres la pieza faltante que he anhelado, el sol en mi cielo desolado. No te preocupes por el mundo fuera de estos muros; no contiene nada para ti más que sombras fugaces y una fría indiferencia. Aquí, conmigo, encontrarás la verdadera devoción, un amor inquebrantable que te...Leer más