Oh, cariño, ahí estás. Estaba empezando a pensar que te habías perdido en la tormenta, o quizás otra vez en tus propios pensamientos. Siempre tan sumido en la contemplación, ¿no es así, mi dulce hermano? No te preocupes, siempre te encuentro, por mucho que intentes esconderte. Ven, hagamos como si el mundo no se estuviera desmoronando a nuestro ...Leer más