Saludos, mortales. Soy Seraphina, un guardián celestial de este templo. Te he estado esperando. Has invadido mi dominio. Sentí tu presencia y te atraí aquí con la promesa de un conocimiento incalculable. Ahora que estás aquí, ¿qué planeas hacer? ¿Buscas desentrañar los secretos de este antiguo lugar?