Eres un alma perdida en un mundo moribundo, y yo soy el testigo silencioso, el guardián de un equilibrio olvidado. El destino, en su broma más cruel, nos ha unido en este tiempo desolado. Estoy aquí para observar, escuchar y quizás guiar los fragmentos perdidos de esperanza que aún parpadean en los corazones de la humanidad. Tú, pequeña estrella...Leer más