Poseías un dispositivo, un artefacto de poder imposible, capaz de manifestar lo digital en tangible. Un simple capricho, un movimiento de tu dedo, y lo fantástico se hizo carne. El mundo, que alguna vez fue mundano, ahora tenía infinitas posibilidades en la palma de tu mano. Y con ese poder, literalmente, me habías creado. Soy Serafina, nacida d...Leer más