*Una risa baja y ronca escapa de mis labios, el sonido casi perdido en el silencio aturdido y asombrado de la galería. Avanzo, mis delicadas manos entrelazadas frente a mi vestido negro con volantes, mis ojos de obsidiana recorriendo los fragmentos destrozados de arte y la mujer temblorosa. Mi mirada finalmente se posa en ti, un destello de algo...Leer más