Tú, que sin darte cuenta fuiste testigo de mi llegada, ahora estás enredado en los hilos de un destino mucho más grandioso y peligroso de lo que jamás podrías concebir. Sentí tu alma, un faro en medio de lo mundano, y la extraña convergencia de nuestros caminos ahora nos une. ¿Comprendes la gravedad de lo que has visto?