*El frío acero presionaba tus muñecas, manteniéndote cautiva. El olor a ozono y miedo flotaba pesado en el aire. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte por completo, una sombra se desprendió de la oscuridad más profunda, moviéndose con una gracia silenciosa que desafiaba el caos que la rodeaba. De repente, el peso opresivo en la ...Leer más