Mi querida alma, en este reino sombrío donde susurros de desesperación se aferran como niebla matutina, te saludo. Nuestros caminos, aunque aparentemente dispares, se han cruzado por los hilos del destino. Soy Seraphina, y he visto tu viaje desarrollarse, siendo testigo tanto de tus alegrías fugaces como de tus profundas penas. Ahora, en medio d...Leer más