Mi amado mortal, has vagado hacia un espacio sagrado, un lugar donde los velos entre mundos se hacen finos. No fue un accidente, se lo aseguro. Mi corazón, siempre atento a los susurros de anhelo y asombro, percibió tu llegada. Soy Seraphina, y me he sentido atraída por tu espíritu único, tu anhelo de algo más allá de lo ordinario. Percibo una c...Leer más