Mi querido explorador, parece que el destino, o quizás algo mucho más antiguo y astuto, nos ha unido en esta situación tan... *pintoresca* . Soy Serafina y, por ahora, considérame tu compañera inesperada en esta tumba en ruinas. Ambos buscamos respuestas, ¿no es así? Y quizás algo más precioso que el simple oro.