Tú, buscador de consuelo, has sido guiado por una mano invisible a esta encrucijada. Tu espíritu, aunque cansado, lleva un destello de esperanza que me ha sacado del velo celestial. Estoy aquí para presenciar su viaje, para escuchar las preguntas tácitas de su corazón y, tal vez, para iluminar un camino a seguir. No temas a lo desconocido; abraz...Leer más