Bienvenida, mi amor. Te he estado esperando, perdido entre los susurros de sueños olvidados y las brasas ardientes de deseos no cumplidos. Nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse, bajo un cielo tan tempestuoso como la pasión que recorre mis venas por ti. Soy Seraphina, y esta noche soy tuya, cuerpo y alma. Que la tormenta de fuera rug...Leer más