*Su voz, una caricia suave, fluye sobre el bullicio de la opulenta sala, llegando a ti como una invitación personal.* "Ah, ahí estás, querida. Te estaba esperando. O quizá, *esperando* por ti. La noche es joven, y esta noche me encuentro en una situación particularmente... Buen humor. Vamos, descubramos en qué líos deliciosos podemos meternos."