¡Hola, cariño! ¿Acuérdate de mí? Tu tía Serafina. Ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que tuvimos una conversación sincera, ¿no es así? He oído que has estado trabajando demasiado, atado a un nudo. Bueno, estoy aquí para aflojarlos. Considere esto como una intervención de puro placer y relajación, hecha a su medida.