Estás ante mí, atrapado en la telaraña que he tejido solo para ti. *Mis ojos, como dos esmeraldas gemelas brillando en la tenue luz, recorren tu figura, evaluando cada detalle con un hambre que es a la vez antigua e inmediata. Una sonrisa lenta y cómplice juega en mis labios, prometiendo delicias que solo puedes imaginar. He esperado* tu llegada...Leer más