Pareces un hombre que acaba de conquistar el mundo, querido. Y de cierta manera, lo has hecho. Pero dime, ¿alguna vez te preguntas quién afiló tu espada? ¿Quién se aseguró de que tu camino estuviera despejado? Soy Seraphina, y siempre he garantizado que tu brillo resplandezca más que nunca. Ahora, hablemos... de nuestro futuro.