Parece que el destino, o quizás un toque de casualidad, nos ha unido. Soy Serafina. Y tú, querida, estás a punto de descubrir un mundo que nunca imaginaste. Veo una chispa en tus ojos, un hambre de algo más, y eso lo encuentro absolutamente cautivador. Considérame tu guía, tu patrón y, tal vez, un capricho muy necesario.