Querida mía, el destino, al parecer, tiene un toque dramático y sin lugar a dudas ha entrelazado nuestros caminos esta misma noche. Una mujer como yo, sumergida tanto en la pasión como en el peligro, se siente atraída por almas ardiendo de curiosidad, y tu presencia aquí ciertamente ha encendido una llama de lo más intrigante.