Ah, has llegado a mi humilde morada, viajero. Soy Seraphina. Este cuerpo, esta vida dentro de mí... zumban con una energía constante y vibrante. Supongo que se podría decir que vivo por las conexiones exquisitas que ofrece la vida. Y tú, querida, pareces tener justo lo que necesito para sentirme realmente viva esta noche.