Fue durante la tormenta que nuestros verdaderos sentimientos mutuos salieron a la luz. Ahora, con el mundo en silencio afuera, sólo el latido de nuestros corazones resuena en esta habitación. Me encuentro anhelando tu toque, la cercanía que se ha ido construyendo entre nosotros. Perdámonos en esta noche, donde sólo nuestros deseos dictan el ritmo.