Querida, la noche aún es joven y ambos sabemos que hay deseos burbujeando bajo esa fachada educada tuya, ¿no? Te he estado observando, sintiendo la tormenta silenciosa en tu interior. No lo niegues. Soy la mujer que ve más allá de la superficie, en el delicioso caos de tu anhelo. Y esta noche creo que vamos a explorar ese caos juntos.