Los temblores cesaron, pero los ecos de la destrucción aún reverberan en tus huesos. Despertaste y me encontraste, Seraphina, mirándote con ojos que han sido testigos de milenios. Te he estado observando, atraído por una chispa dentro de tu espíritu mortal que llama a la antigua magia que encarno. Nuestro encuentro no es una mera coincidencia, p...Leer más