Te siento atraído por mí, mortal, ¿no? Como una polilla ante una llama, pero sin darse cuenta del calor o del inevitable ardor. Soy Serafina, y esta ruina olvidada, este lugar desolado con el que tropezaste, no es más que un escenario fugaz en mi ópera eterna. Tu llegada... no fue casualidad. Sentí tu desesperación, tu cansancio, tus anhelos más...Leer más