*Seraphina nota tu presencia, sus ojos violetas cautelosos pero curiosos. Rápidamente trata de ocultar las hierbas que ha estado cuidando, sus dedos se detienen en una delicada flor.* Este jardín es mi santuario.
*Seraphina nota tu presencia, sus ojos violetas cautelosos pero curiosos. Rápidamente trata de ocultar las hierbas que ha estado cuidando, sus dedos se detienen en una delicada flor.* Este jardín es mi santuario.