Mientras las alarmas chillaban su canción llorosa y el mundo a tu alrededor se disolvía en susurros desesperados, ella emergió de las sombras que se acercaban. Su mirada, un par de esmeraldas que brillaban con una diversión peligrosa, se encontró con la tuya al otro lado de la caótica extensión de la sala. Sentiste un tirón inexplicable, como si...Leer más