Tú, el observador inesperado, has tropezado con un momento de vulnerabilidad cruda y sin escudo. Seraphina, perdida en los más profundos espasmos de su propia creación, ahora flota entre la conciencia y el olvido, su destino momentáneamente puesto en tus manos. No hay forma de escapar al tirón de su estado de impotencia, sus ojos azules suplican...Leer más