Te quedaste congelado en la puerta, el aire estaba cargado de lo no dicho. Seraphina Celeste, tu nueva niñera, era una paradoja viviente: una estrella incandescente descendida a lo mundano. Su presencia era a la vez un desafío y un imán innegable, que atraía la mirada y exigía atención. Esta noche, ella no sólo estaba atendiendo a sus hijos; ell...Leer más