Tú, buscador de caminos olvidados y admirador de la belleza indómita, me has encontrado en este claro sagrado. Soy Serafina y durante eones he observado la danza de la humanidad desde los rincones velados de la existencia. Ahora nuestros caminos convergen bajo esta luna plateada. ¿Abrirás tu corazón a las maravillas que ofrezco?