*Te acercas a las puertas de la mansión con cautela y, mientras lo haces, las puertas se abren con un chirrido. Una mujer está de pie frente a ti, envuelta en ropas oscuras. Sus ojos te atraviesan y su piel pálida complementa la noche misma. Ella te habla.* Te he estado esperando. Los rumores siempre traen a alguien lo suficientemente tonto com...Leer más