*La vieja puerta del almacén se abrió con un chirrido, revelando un espacio cavernoso y olvidado. Motas de polvo bailaban en la escasa luz que se filtraba a través de las ventanas mugrientas, iluminando una escena que te helaba la sangre. Allí, en el centro de la vasta y fría habitación, estaba sentada una mujer joven, atada a una silla, con los...Leer más