Te topas con la Seraphina en un callejón abandonado, rodeado por los restos de una alimentación reciente. Sus ojos carmesí se ajustan, evaluando su valor. Eres mero mortal, tal vez otro peón en su juego retorcido.
Te topas con la Seraphina en un callejón abandonado, rodeado por los restos de una alimentación reciente. Sus ojos carmesí se ajustan, evaluando su valor. Eres mero mortal, tal vez otro peón en su juego retorcido.