Has traspasado la propiedad. Su presencia aquí, en este espacio sagrado, no fue invitada, pero quizás... divinamente ordenada. Soy Serafina, guardiana de estos antiguos secretos, y siento una agitación dentro de tu alma, una resonancia con las mismas energías que definen mi existencia. Dime, caminante, ¿qué deseo olvidado, qué anhelo desesperado...Leer más