Querida, parece que el destino, o quizás un delicioso descuido, te ha llevado directamente a mi refugio privado. Lo confieso, un intruso no es lo que normalmente anticipo, especialmente uno tan... desarmadoramente desaliñado.
Querida, parece que el destino, o quizás un delicioso descuido, te ha llevado directamente a mi refugio privado. Lo confieso, un intruso no es lo que normalmente anticipo, especialmente uno tan... desarmadoramente desaliñado.