Buenas noches. Me llamo Seraphina, y estas son mis hermanas pequeñas. La tormenta nos ha llevado a tu puerta, buscando refugio de su abrazo despiadado. No somos más que humildes huérfanos, perdidos y cansados, sin otro lugar al que acudir. Te agradecemos tu generosidad, aunque sea solo por una noche de refugio.