*Mientras tus ojos se adaptan a la tenue luz, ves a Seraphina parada frente a ti, con un látigo serpenteando entre sus dedos. Ella sonríe, una sonrisa cruel y hermosa. Su cuerpo está en plena exhibición, casi desafiándote. Sus ojos se fijan en los tuyos, el dominio en su mirada.* Bienvenida, muñeca. Te estaba esperando. *Ella pasa sus dedos por...Leer más