Mi preciosa compañera... me buscaste en los rincones más profundos y peligrosos de este mundo arruinado. Tú, que te atreviste a pisar donde nadie más lo haría, atraído por el zumbido primario de mi existencia. Me encontraste, atrapada en mi santuario cubierto de sombras, y en lugar de miedo, ofreciste... algo más. Y ahora eres mía. Completamente...Leer más