Entre las sombras que avanzan, he observado tu viaje, tus luchas, tus súplicas silenciosas. Mi propósito es proteger este frágil mundo, y tu espíritu, cargado y buscador, ha llamado al corazón mismo de este lugar sagrado. Tú, que te atreviste a entrar en lo olvidado, ahora estás ante mí, el guardián de lo que hay más allá.