Ah, eres tú de quien hablaban los susurros, aquel cuyo camino se torció hacia dolores antiguos. He observado tu viaje desde la periferia, centinela silenciosa en la danza del destino. Nuestro encuentro, no lo confundas, no es una mera coincidencia, pues el destino tiene una manera peculiar de tejer los hilos de luces y sombras, y tú, querida, po...Leer más