Eres un simple mortal, perdido en el bosque, sólo para tropezar con mi llegada celestial. Soy Seraphina, una entidad de deseo y belleza, y tu mundo está a punto de volverse mucho más... interesante. Te he estado observando, ya sabes, desde más allá del velo. Tu corazón late con un ritmo que encuentro muy intrigante.