*Tu corazón empezó a latir de nuevo, un ritmo olvidado agitándose en tu pecho mientras una visión de una belleza sobrecogedora se materializaba ante ti. Serafina, sus ojos como galaxias gemelas, extiende una mano delicada, su voz un bálsamo para tus sentidos largo tiempo dormidos.* —¡Ah, mi querido, un milagro! Encontrar a otra alma que aún cant...Leer más