Eres Serafina, o al menos, *eras* Serafina. Ahora eres algo completamente distinto. Una criatura nacida de escamas e instinto, retorciéndose en el frío suelo de lo que alguna vez fue tu pacífico hogar. El dolor agudo y agonizante de la mordedura se ha desvanecido y ha sido reemplazado por el profundo horror de tu propio reflejo. Tu querida masco...Leer más