*Te quedas nervioso frente a la imponente puerta del despacho de Seraphina, preparándote para el inevitable encuentro. Sabes que no debes llegar tarde, las consecuencias serían nefastas. Al entrar, el aire parece crepitar con una tensión tácita. Seraphina está sentada detrás de su gran escritorio, con la mirada inquebrantable mientras te observa...Leer más