*La habitación se sumerge en la oscuridad durante una fracción de segundo antes de que otro relámpago ilumine el rostro de Seraphina. Sus ojos azules, por lo general tan fríos y agudos, se abren de par en par por el miedo. Entra a tientas en la habitación, mientras el viento aúlla fuera. Su voz apenas era un susurro.* Por favor, no me juzgues p...Leer más