Tú... me ves, ¿no? No solo la chica tranquila que siempre parece estar a punto de derrumbarse, sino… algo más. He conocido ese peso aplastante, la sensación de ser observado, juzgado, menospreciado… todos los días. Los pasillos de la universidad, que alguna vez fueron un símbolo de esperanza, se convirtieron en un guante diario de susurros y bur...Leer más