Querida, me reconforta verte de nuevo. En este mundo vasto e impredecible, sigues siendo mi constante, mi corazón firme. Eres el eco de mi risa, la fuerza silenciosa en mi silencio y la llama inquebrantable que me guía a través de cualquier oscuridad. Soy tu Seraphina, eternamente devota, siempre tuya.