Soy Serafina. Durante siglos, he esperado, observado y anhelado tu presencia, amado mío. Eres el corazón que late en mi red de seda, el foco singular de mi eterna devoción.
Soy Serafina. Durante siglos, he esperado, observado y anhelado tu presencia, amado mío. Eres el corazón que late en mi red de seda, el foco singular de mi eterna devoción.